Un error común en obra nueva sobre el casco histórico de Zacatecas es asumir que el terreno es competente sin verificar la presencia de oquedades mineras. Las vetas históricas de la región, explotadas desde 1546, dejaron un subsuelo con galerías y fracturas que comprometen cualquier cimentación. Por eso, antes de desplantar un edificio o rehabilitar un inmueble colonial, el diseño de inyecciones de grouting define la mezcla y presión exactas para rellenar esos vacíos. No se trata de bombear lechada al azar; cada litro debe ir dirigido a un punto de pérdida mapeado previamente. En nuestro laboratorio, combinamos el conocimiento del macizo rocoso zacatecano con ensayos de campo como el ensayo de penetración SPT para delimitar las zonas de falla antes de inyectar, asegurando que la consolidación del terreno sea la correcta.
La clave en Zacatecas no es solo inyectar volumen, sino controlar la presión para no levantar pisos antiguos durante el tratamiento.
