Cuando el equipo de topografía localiza el trazo y la vibrocompactadora termina de estabilizar la subrasante en las afueras de Zacatecas, el siguiente paso crítico es la colocación del concreto hidráulico. El diseño de pavimento rígido que aplicamos en esta región considera no solo las cargas del tránsito minero que circula hacia Fresnillo, sino también los gradientes térmicos diarios que aquí superan fácilmente los 20 grados Celsius entre la madrugada y el mediodía. Nos basamos en la metodología AASHTO 93 para determinar el espesor de losa, módulo de ruptura y transferencia de carga en juntas, ajustando cada parámetro a los agregados calizos disponibles en bancos locales. Antes de vaciar una sola revoltura, nuestro laboratorio verifica el soporte de la plataforma mediante estudios complementarios de ensayos Proctor que garantizan una compactación homogénea en suelos que varían desde lutitas hasta rellenos aluviales.
En el altiplano zacatecano, un pavimento rígido sin juntas bien dimensionadas se agrieta antes del primer invierno; la clave está en controlar el alabeo térmico desde el diseño.
