Con más de 2,400 metros de altitud y un centro histórico que es Patrimonio de la Humanidad, Zacatecas presenta suelos tan variados como su topografía. Aquí no basta con un simple vistazo al terreno; la distribución de partículas desde los limos más finos hasta las gravas determina si una cimentación va a trabajar bien o va a dar problemas de asentamiento diferencial. Realizamos el análisis granulométrico por tamizado mecánico y, cuando la fracción fina lo exige, completamos con ensayo de hidrómetro bajo ASTM D422. No es un trámite de laboratorio más: es la radiografía que define la permeabilidad, la compactación y la interacción suelo-estructura en cada proyecto zacatecano. Para obra en zonas de expansión urbana como Guadalupe o sobre los rellenos históricos del centro, combinamos esta clasificación con permeabilidad in situ cuando hay sospecha de flujo subterráneo que complique la excavación.
Una curva granulométrica bien definida ahorra sobrediseños de cimentación y evita sorpresas en la compactación.
