El vibrocompactador de placa y el compactador de rodillo liso son lo primero que se ve en obra, pero el verdadero trabajo estructural empieza mucho antes. En Zacatecas diseñamos paquetes de pavimento flexible donde cada centímetro de carpeta asfáltica, base y subbase responde a un cálculo preciso de ejes equivalentes. Trabajamos con la granulometría de los bancos de material locales, que suelen presentar variaciones importantes entre la zona de Guadalupe y los alrededores de Fresnillo. El clima semiseco de la ciudad, con lluvias concentradas entre junio y septiembre, obliga a considerar sistemas de drenaje que eviten el bombeo de finos bajo las capas granulares.
Antes de proyectar la estructura del pavimento, conviene ejecutar un estudio de CBR de campo para conocer la resistencia del suelo de fundación, o complementar con pruebas Proctor que definan la energía de compactación adecuada para la altura de la ciudad, ubicada a 2,440 metros sobre el nivel del mar.
Un pavimento flexible en Zacatecas sin estudio de subrasante es una apuesta: el 80% de las fallas prematuras vienen del suelo de fundación, no de la carpeta.
