El subsuelo de Zacatecas no se parece al de Querétaro ni al de San Luis. Aquí perforamos sobre rocas volcánicas fracturadas, rellenos de antiguas vetas mineras y depósitos de talud que se acumularon durante siglos. Por eso, cada ensayo SPT que ejecutamos en la capital zacatecana parte de una premisa: el rechazo puede aparecer a los 3 metros o a los 15, sin previo aviso. Nuestro equipo opera con penetrómetro de seguridad y martinete automático, cumpliendo ASTM D1586-18 al pie de la letra. Antes de hincar el toma-muestras partido, verificamos la energía entregada al varillaje porque en suelos con gravas angulosas la pérdida por fricción falsea el N60. Cuando el perfil muestra alternancias de arenas limosas con fragmentos de riolita, complementamos el registro con ensayos CPT para afinar la estratigrafía sin perder continuidad.
Medimos el N60 real sin esconder el rechazo: en Zacatecas, la roca aparece donde quiere.
